Hace algunos meses sufrí una apendicítis que me generó una peritonítis. Mi vida estuvo en alto riesgo. (Agradezco a los médicos y enfermeras que me trataron, especialmente al Dr. Diego Dávila en la Clínica Medellín, Medellín, Colombia).Después de pasar por esa experiencia que me ha obligado a reflexionar profundamente sobre mi vida, mis actos, mis proyectos, mis objetivos, mi tiempo, mi familia, mis hijos, mi esposa, mis papás, mi trabajo, mis hermanos, mis amigos, mi universidad, mi pensamiento, mis viajes, mis sueños, mis errores, mis libros...mi...mí...mi que no es mi sino un...un...un aquello que puedo ser con los demás y gracias a los otros; digo que depués de eso, encuentro una renovación del sentido de mi propia existencia. Ha sido un año duro, complicado, muchos otros asuntos que no viene al caso tratar se han desprendido de esa enfermedad, cirugía y convalesencia. El año pues, ha estado lleno de situaciones singulares. Pero encuentro en la gente que quiero, la gente que aprecio y respeto y un grupo de familiares y amigos un sentido muy especial de lo que soy y lo que hago. En Dios encuentro ... a Dios gracias. De otra parte está la academia con los libros, las publicaciones, las investigaciones y la labor que cumplo en la Universidad de Medellín. Una fuente de vida, no hay duda. Mis hijos, los dos, qué digo de ellos ¡Todo, son todo! Bueno, está el sentido grande que para mi tiene la lectura. Descubrir mundos, ideas, escritores. Pelear con ellos en cada página sin que siquiera me conozcan, quererlos, admirarlos, rechazarlos. Los libros, un mundo, otra dimensión, otra vida. Podría alargarme en esta corta epístola abierta (por demás cliché, porque no hay otra, los sentimientos o la pexpresión de ellos siempre serán parte de un lugar común, de una cursilería). Pero creo que lo básico está dicho. Este es un año para celebrar la vida, yo estoy feliz de estar vivo y soy feliz (por demás) en lo que sea que eso puede significar. Gracias a familiares y amigos, a todos. ¡Ah! Y a otra gente que no es mi amiga, también. Hoy es mi cumpleaños. Habitualmente no lo celebro, por lo menos más allá de salir a comer y tomar una copa de vino con mi esposa. Hoy por muchos motivos y por primera vez en muchos años grito: ¡Estoy cumpliendo años! ¡Y lo voy a celebrar!
