Actualmente tenemos más medios de comunicación e información, dígase aparatos, que procesos sociales de comunicación. Contamos con más artilugios e infraestructura telemática que espacios y procesos para la comprensión y el entendimiento. Son más las tecnologías que la interacción. En nuestras sociedades la mediación se ha visto relegada por la intermediación tecnológica -que no siempre se convierte en comunicación- y la comunicación, se desvanece ante el arrasador paso de la información masiva. El medio que apareció para acercar, conectar, “comunicar”, también aleja y distancia. El puente puede ser el espacio a recorrer para que dos personas se encuentren; pero, en otra perspectiva, puede ser aquello que los separa. El medio que une a dos, puede separarlos y además, distanciarlos irremediablemente de otros con los cuales también podrían y querrían interactuar. La mediación, la verdadera mediación, ha sido herida de muerte por el medio mismo. Estamos más mediatizados que comunicados. Este pretende ser el enunciado de un problema a investigar, no un aporte a la discusión entre apocalípticos e integrados; menos aun, una diatriba contra la tecnología o los medios; más bien es un llamado a construir la comunicación que la sociedad necesita, que los seres humanos buscamos y nos es esencialmente inherente, y que por supuesto, la tecnología puede contribuir a desarrollar. Sin embargo, debemos expresar, inicialmente, cómo los medios han adquirido una preponderancia tal que en la manipulación de sus contenidos es la comunicación misma la condenada al vacío. Las tecnologías de comunicación han alcanzado una relevancia que menoscaba la comunicación como proceso y posibilidad humana. Citemos a Jesús Martín Barbero cuando en el prefacio a la quinta edición de su texto “De los medios a las mediaciones” dice: “La centralidad indudable que hoy ocupan los medios resulta desproporcionada y paradójica en países con necesidades básicas insatisfechas en el orden de la educación o la salud como los nuestros, y en los que el crecimiento de la desigualdad atomiza nuestras sociedades deteriorando los dispositivos de comunicación, esto es cohesión política y cultural”[1]. Una persona cualquiera, de una ciudad cualquiera de Colombia – o del mundo- y en un día cualquiera de su vida, se relaciona con otras personas y grupos sociales como parte de una realidad condicionada por las tecnologías de comunicación e información y por los llamados medios masivos de comunicación con la carga de sonidos e imágenes que son propios de los mismos. Esto no solo resulta evidente para el lector; sino que además puede parecer trivial. Es justamente dicha trivialidad el objeto del presente texto. Claro está, tal planteamiento resulta contradictorio con la percepción generada por el nivel de aparatos y medios tecnológicos al servicio de la optimización de dicha comunicación; pero que los primeros se usen no implica que aquella se establezca. El planteamiento central de este texto no va más allá de algunos análisis ya desarrollados por diferentes teóricos –con diferentes posturas, intenciones o abordajes- que han reflexionado sobre el asunto[2]. Aun así, la intención expresa del presente trabajo radica en repensar el acostumbramiento del ser social a los medios masivos y a las tecnologías de comunicación sin percatarse, o incluso, negándose a comprender, su real trascendencia. Si de una parte se acude a un enfoque socialmente amplio, de otra se quiere hacer anclaje en la perspectiva de la comunicación en las organizaciones como un campo de evidencia de este problema. En esta perspectiva podemos plantear que en nuestro tiempo el ser social, dentro y fuera de las organizaciones, vive en una esfera de medios y sufre la incomunicación generada por los mismos. Como es evidente que los seres humanos nos relacionamos bajo las condiciones de las mencionadas tecnologías, pareciera que ignoramos las distancias, ruidos, barreras, desenfoques, alejamientos, ocultamientos, inconexiones, separamientos, incomprensiones, incompatibilidades, e imposibilidades de comunicación que los mismos medios y tecnologías generan, y muchas veces obligan, entre los seres humanos. Puede colegirse, entonces, que actualmente y en concordancia con su momento histórico, los seres humanos encuentran normal el acervo de tecnologías y medios masivos de comunicación a su servicio, y por ende, encuentran trivial un planteamiento que afirme la relación entre personas y grupos sociales como parte de una realidad condicionada por las tecnologías de comunicación e información y por los llamados medios masivos de comunicación. “¡Claro¡ ¡Pues sí¡ Obvio que estamos condicionados por los medios. ¡Trivial! Es propio de nuestro tiempo. ¿Cómo vivir sin ellos? ¡Por supuesto, este es un mundo de medios de comunicación!” Y sí… puede serlo, y debe serlo, aceptado, pero además, el nuestro, puede y debe ser un mundo de comunicación entre personas, donde el medio cumpla su función mediadora y acerque en lugar de separar, genere interacciones y transacciones en lugar de tender barreras y generar ruidos casi infranqueables. La historia da cuenta de infinidad de enfrentamientos por causas de la tecnología y la ciencia. Siempre encontraremos posturas a favor y en contra de su aporte al desarrollo humano. Sólo a modo de anécdota, es bueno recordar la posición de Platón sobre la escritura. Quién desconoce hoy los aportes de Platón al conocimiento, y los de su maestro, y quién olvida que han llegado a nosotros a través de la escritura; pero el mismo Platón encontraba la tecnología escritural como posibilidad contraproducente para el hombre y su capacidad de memorizar; al contar con ésta ya no habría que memorizar nada… El caudal de tecnologías de comunicación es un río de hondo calado. La oferta de herramientas para acercar a los individuos y a los grupos humanos es hoy tan basta como científicamente construida. Para efectos de delimitación de este ensayo, y en aras de la gobernabilidad del tema, resulta recomendable asumir solo un segmento de las mencionadas tecnologías y/o medios. Se asumen, pues, los medios de comunicación colectiva o de masas. Se asumirá, también, su uso en grupos, organizaciones y diferentes colectividades. Siendo así, al abordarse los medios, en adelante, debe entenderse la referencia a radio, cine, televisión, periódicos e Internet. Igualmente a sus derivaciones directas como carteleras, material publicitario, vallas, afiches, plegables, volantes, videos. Es el momento de dejar atrás otras tecnologías como celulares o los localizadores, no sin antes decir que son portadores del mismo virus. Incluso, en el caso de las llamadas TICS es preciso ser cuidadosos puesto que sus procesos mediadores y de interactividad dan cuenta de nuevas tendencias que es preciso abordar de modo específico y analizar con otros filtros.
[1] Barbero, Jesús Martín. De los medios a las mediaciones. Convenio Andrés Bello. Bogotá. 2003. Prefacio. Pág xii.
[2] Esto no quiere decir que sus tesis o posturas concuerden exactamente con las del presente trabajo. Tampoco que su abordaje del problema sea el mismo. Se quiere dejar claridad expresa de que las consideraciones de este texto tienen cimiento en diferentes y amplios trabajos que de un modo u otro le dan elementos de apoyo o contrapunto.
La tecnología nos brinda comodidad, placer, siempre y cuando paguemos por ello. Nos muestra nuevos mundos ya recorridos. Se necesita de la tecnología para:
Mejorar la industria, los procesos de producción, la maquinaria, para mejorar nuestra “calidad” de vida y destruir el medio ambiente con el fin de que el aire se contamine, perjudicando así nuestra salud y construir un mundo sin zonas verdes, aire, fauna, flora para nuestros hijos.
Defender nuestra patria y así aumentar la violencia en nuestro país. Colombia invierte casi el 50% en la guerra y una parte mínima del otro 50% en seguridad democrática y educación. Depende del hombre el futuro del uso de la tecnología.
Construir puentes, edificios, calles, túneles, aeropuertos (obras civiles), lo que implica pagar más impuestos, reducir el poder adquisitivo, subir la tasa de interés, aumenta la inflación. Hace un mes el noticiero RCN transmitió una noticia en la cual una senadora estaba luchando para que la construcción del nuevo aeropuerto de Bogotá sí pagara impuestos, ella hacia la comparación de que los ciudadanos para construir una casa sí los tiene que pagar obligatoriamente, pero el presidente de Opain no. El mes pasado este consorcio ganó la licitación.
Esto es una propuesta para analizar la influencia y el producto de la tecnología, aunque es muy buena y nos sentimos muy bien con ella, nada es gratis, nosotros y nuestro planeta pagamos por ella.
Al ser paradójica y algo turbulenta la relación entre la información y el receptor de esta, debemos tener claro el derecho que tenemos como seres humanos inmersos en esta sociedad de recibir un contenido informativo de una manera transparente y completa. No olvidando de que los medios de una u otra forma no cumplen con su cometido debido a manipulaciones económicas o políticas.
Si bien, debemos tener en cuenta que no solo los medios de comunicación son los culpables de dicha “comercialización”; pues nosotros como audiencia en la mayoría de los casos no estamos dispuestos a asumir una autonomía informativa y una postura critica si no que, simplemente preferimos asimilar esto tal cual no lo presentan.
Haciendo referencia al texto con la frase: “Estamos mas mediatizados que comunicados” nos ayuda a reflexionar sobre como nosotros a veces limitamos nuestros pensamientos y criterios a la hora de enfrentarnos con los Mass Media, dejando de ser seres analíticos para convertirnos en simples esponjas que absorben todo tal cual no lo brindan.
A grandes rasgos podemos ver las dificultades que existen entre los medios de comunicación y nosotros como audiencia, no simplemente por las tan comentadas manipulaciones de los sectores económicos y políticos en los medios de información, si no por esa complacencia que poseemos, que tal cual nos dicen o implantan las cosas, así las aceptamos y de esta manera acallantamos muchas veces las voces de las personas o minorías que refutan estas hechos, como si fuera una autentica espiral del silencio. La sociedad actual se a acostumbrado de tal modo a los parámetros establecidos por los medios de comunicación bajo el poder de los grupos económico, que no nos damos cuenta de la separación entre las personas, pues ya no interactuamos con Seres humanos de carne y hueso, ya no sentimos su piel, si no que simplemente compartimos nuestro tiempo con una maquina con la cual hemos sustituido el calor y la calidez humana, dejándonos llevar por un mundo totalmente tecnológico el cual aparentemente reduce las lejanías, pero la verdad es que las aumenta. Como si no fuera poco estamos influenciados por una información o comunicación mercantilista que nos establece un modelo de vida, de persona y de cuerpo el cual absorbemos sin rechazo como si fuera una “inyección” que penetra nuestro sistema cambiando nuestros gustos y creencias por las que nos venden, y por lo consiguiente es lo mejor para ellos a nivel comercial y monetario. Aunque no mucha gente lo perciba los Mass Media en la decadencia que se encuentran en este momento pueden llegar a comprometer su propia credibilidad por favorecer a sus patrocinantes lo cual es una situación deplorable que pone en tela de juicio el criterio y los conocimientos de los próximos comunicadores.
A mi perecer la concepción el conflicto si así prodria llamarse a la frase "más medios que comunicación" no es gracias presisamente a que vivimos en un mundo lleno de tecnología y medios, esto puede influenciar y hacer parte del problema el cual tiene como protagonista principal a una masa de sujetos, que no pensamos y simplemente somos conformistas con lo que los medios nos muestran.
Pero todo esto seria diferente, si los medios en nuestras vidas fueran parte de nuestra comunición, mas no el todo de esta, cuando en las noticias de radio, televisión, internet o prensa dicen algo, esto se convierte en una realidad para nostros asi sea mentira y asi se va construyendo nuestro mundo, que al fin de cuentas es en su mayoria una gran y "cierta" mentira.
Entonces es válido decir que el problema no son los medios si no la utilización que le damos a estos.
Estamos tan cercanos a los mass media que limitamos el horizonte en los medios dejando en un segundo plano la comunicación.
yo creo que todos sabemos que los medios de comunicación manipulan, sí siempre lo han hecho es más esa es su intención y no está mal, lo que pasa es que todo se ha convertido en un negocio, donde lo primoldial está en sus necesidades (la de los medios) y no en la de sus receptores, ya no es simplemente educar, entreter e informar si no que se educa lo que el medio quiera y como el medio quiera.
si nos adentramos un poco mas a este tema podemos llegar pensar en la etica profesional de las personas que conforman el medio, pero no hay que pensar que de ellos es la culpabilidad, porque sencillamente NO HAY CULPABLES, estamos tan acostumbrados a recibir esa informacion (unidireccional) que cuando nos plantean este problema enseguida queremos buscar culpables, estamos muy equivocados.
los medios son solo eso MEDIOS, CANALES, VIAS, PUENTES que nos llenan de una cantidad de información, de nosotros depende que creer, que pensar o hacia a donde dirigir nuestros pensamientos. -aunque siempre va a existir esa idea que nos deje flaquear y nos influyen-.
como decia anteriormente los medios siempre manipulan y a veces nosotros no nos damos cuenta de lo increiblemente manipulados que estamos. es cierto que el nivel y estructura social aportan a que esto no suceda pero dentro de nosotros ecisten varios factores como la aceptacion social que nos encaminan a pensar lo que nos divulga el medio asi no estemos de acuerdo. (Modelo del Espiral del silencio).
no podemos refutar la informacion que ellos nos dan `porque no hay retroalimentacion y asi no estemos de acuerdo con estos mensajes de alguna manera terminamos aceptandolos como parte de nuestras ideologias.
en conclusión, estamos llenos de mensajes manipulados (mal dados) somos fichas de ajedres nos mueven para donde quieren y como quieren y lo peor de todo es que ya nos acostumbramos a ello.
El texto plantea un problema muy interesante, debido a que con los medios y las tecnologías que tenemos a nuestro alcance se nos ha olvidado que a nuestro alrededor hay seres humanos, ya no hay una relación interpersonal, no hay un acercamiento con el otro, se ha ido desvaneciendo la puesta en común y discusión de ideologías, saberes, corrientes… ya los medios remplazan esto, pero de qué manera lo hacen?
Tergiversan toda la información que tienen, realmente no sabemos lo que sucede, ironicamente estamos siempre vendados a la realidad teniendo todos los medios para conocerla.