La propuesta de Gerbner de 1956 permite comprender los procesos de producción de los mensajes así como los procesos de recepción de los mismos, y las relaciones existentes entre emisión y recepción. Ha sido explicado como un modelo que puede armarse por partes y, según la necesidad, puede tomarse parcial o completamente para explicar diferentes situaciones con diversos grados de complejidad. Para Gerbner “un cambio en la relación del hombre con la cultura común caracteriza la transición de una época a otra por la manera en que se ‘humanizan’ los miembros de nuestra especie. El ritmo de este cambio se ha acrecentado (y se alargado el lapso vital) en tal medida que diferentes generaciones que viven una junto a otra pueden ahora ‘humanizarse’ de diferentes maneras y vivir épocas culturales distintas aunque superpuestas”[1]. Para explicar su modelo, Gerbner expuso un acontecimiento como la lluvia. Los pasos del modelo son:

Alguien

percibe un acontecimiento

y reacciona

en una situación

a través de algunos medios

con el fin de hacer disponibles algunos materiales

con una cierta forma

y en un contexto

transmitiendo un contenido

con ciertas consecuencias

Para Gerbner, la comunicación ocurre a partir de un sujeto que percibe un acontecimiento. La percepción misma es construida desde dos enfoques complementarios: transaccional y psicofísico. Dicha percepción depende, al mismo tiempo, del sujeto perceptor y de las características del contexto en el cual sucede el acontecimiento. La percepción se explica como una función de las suposiciones, punto de vista y experiencia previa del perceptor; éste es el componente transaccional del modelo. De otra parte, interviene el aspecto psicofísico, estructurado sobre la fidelidad y adecuación de condiciones favorables para la percepción del acontecimiento.

Según el modelo de Gerbner, el sujeto del proceso de comunicación construye un mensaje a partir de su percepción. Dicha construcción cuenta, en consecuencia, con una configuración particular, una forma con la cual se entrelazan forma y contenido. Del mismo modo, este mensaje depende de los canales por los cuales es transmitido. El mensaje puede ser percibido por un segundo sujeto, así como el primer sujeto percibió el acontecimiento, con lo cual se construye una cadena: percepción, producción, percepción.

Gerbner explica, a partir de un fenómeno físico, cómo desenlazan las percepciones de las personas en un contexto social. Para este teórico “el contexto comunicativo compartido de los mensajes e imágenes a través del cual una cultura revela variedades, limitaciones y potenciales de la condición humana ya no se teje con el hilo basto y común de la experiencia cotidiana privada. Incluso ha cambiado el significado de la expresión experiencia cotidiana. Buena parte de nuestra experiencia ocurre en un nuevo tipo de ambiente cultural”[2]. El autor expone, al sustentar su propuesta comunicativa, que los modos de reflexión y actuación sobre las cosas están enraizados en la capacidad humana de comprender imágenes, producir mensajes y utilizar sistemas simbólicos complejos y un cambio en esa capacidad transforma la naturaleza de los asuntos humanos. Por eso se dan las transformaciones que generan las que su momento llamaba nuevas instituciones de comunicación que se generan porque los “nuevos medios de comunicación” proporcionan nuevas maneras de seleccionar, componer y compartir perspectivas.




[1] Georges Gerbner. “Medios de comunicación de masa y teoría de la comunicación humana”, En Teoría de la Comunicación Humana: Ensayos originales. Dance, Frank E. X.; Compilador, Ediciones Troquel. Buenos Aires. 1973. Pág 65.

[2] Georges Gerbner. “Medios de comunicación de masa y teoría de la comunicación humana”, En Teoría de la Comunicación Humana: Ensayos originales. Dance, Frank E. X.; Compilador, Ediciones Troquel. Buenos Aires. 1973. Pág 65.